Ver a un perro adulto o a un cachorro que se come sus heces o las de otros perros no es plato de buen gusto para nadie y menos todavía para sus propietarios que, cuando se les acerca con cara de “te voy a dar un lametazo con todo mi cariño”, crea verdadero rechazo. Claro, aparte del asco que da solo de pensarlo, la boca no le huele a pétalos de rosa que digamos 🙁 De modo que vamos a ver qué hacer para evitar que tu perro coma caca con el fin de que esos lametazos sepan a gloria y que su salud no se vea comprometida.

Mi perro se come sus cacas. ¿Es peligroso que lo haga?

¿Tu perro se come sus cacas? Comenzaré diciéndote que no tienes por qué alarmarte, que es una etapa por la que pasan la mayoría de ellos, sobre todo si se trata de un cachorro o de aquel jovencillo al que le falta madurar. Sin duda lo hace porque en sus heces encuentra algo que busca. No obstante, aunque como he dicho es una conducta muy frecuente, esto no quiere decir que sea bueno y que no se pueda corregir, porque poder se puede. Es evidente que bueno no es, si lo hace está volviendo a introducir en su organismo los desechos que su sistema digestivo no ha querido absorber, bien porque no le sirven o bien no los necesita.

¿Por qué un perro come heces suyas o de otros perros?

Pueden ser muchos los motivos que impulsan a tu perro a comer su caca o las de otros perros y dependiendo de su edad, de su estado emocional o de cómo se encuentra a nivel nutricional, lo hará por un motivo o por otro. También cabe destacar que la consecuencia será una u otra en función de lo que pretendía al comérselas. Esto lo vamos viendo en profundidad.

Voy a darte las claves para quitarle la manía, la costumbre o la necesidad de hacerlo y damos un repaso a los motivos para que en uno de ellos, en varios o en todos, identifiques a tu peludo con el fin de que encuentres la solución más fácilmente.

¿Pero, qué es la coprofagia?

Tal vez ya hayas oído hablar de esta palabreja pero, por si acaso, la coprofagia es lo conocido como comer excrementos propios o ajenos y es un comportamiento muy habitual en los perros, aunque poco higiénico, claro.

Podemos encontrar tres tipos: La autocoprofagia que es comerse sus propias heces, la coprofagia intraespecífica que es comer heces de otro perro y la interespecífica, que es comerse las de otras especies. Por cierto, las de los gatos les encantan.

Perro que come caca OK 211117

La coprofagia canina como una conducta heredada

La teoría que más se puede acercar a este comportamiento desde el punto de vista más etológico, es porque el can conserva en su instinto la limpieza y la higiene de la guarida. Su mamá perra así lo hacía, se comía sus heces y asunto resuelto. También, dentro de este instinto, está el no dejar pistas ni rastros a los enemigos que pudieran descubrir la guarida.

Por regla general  es más propenso a este comportamiento heredado el cachorro que come sus heces, imitando lo que vio que hacía su madre. Pero también se da en aquel no tan cachorro al que le falta madurar y el desorden propio de la juventud lo lleva a seguir comiéndoselas, convirtiéndose en una costumbre poco grata para nadie.

Comer popo como un comportamiento de imitación

Verás, los patrones de comportamiento social en los perros son muy complejos y necesitan buscar la unión y la estabilidad del grupo, esto es muy peculiar y se conoce como comportamiento alelomimético. Tu perrete, ya desde bien cachorro ve cómo tú recoges sus deposiciones y claro, él imita tu comportamiento porque, aparte de sentirse integrado, la limpieza es importante como has visto hace un momento. Podríamos decir que a veces es un comportamiento de imitación. Esto lo podemos solucionar rápido como vamos a ver.

¿Pero a los perros no les da asco comer caca?

No, la sensación de asco no la tienen los perros y sus papilas gustativas son muy distintas a las nuestras. Lo que para nosotros puede resultar una asquerosidad, para ellos puede ser un manjar. Por ejemplo, la carne podrida para ellos puede ser el equivalente a un yogurt natural, o lo que es lo mismo, la leche fermentada para nosotros.

El miedo a la regañina por hacer el popo donde no debe

Bueno, aquí podríamos tener otra teoría la cual está muy extendida, el miedo a la regañina. Si ha quedado asociada la regañina con el hecho de que haya una caca en el suelo, lo mejor es quitarla de en medio para evitar la consecuencia, que no es otra más que la riña que se va a llevar. Y como ve que tú te enfadas en presencia de una caca, mejor evitar conflictos.

Vale, El primer consejo que te doy, luego hay más, es que no utilices la regañina con carácter personal como primera medida a tomar. El motivo es que tu peludo no entenderá que una cosa tan natural sea recriminada. Por cierto, su madre perra nunca lo haría.

📌 Como son muchos los problemas con los que te puedes encontrar con tu perro, ya sea cachorro o adulto, y como en un artículo no cabe todo, en mis libros te doy muchas pautas, consejos y ejercicios que te lo van a poner fácil: «Cómo tener un Perro obediente y educado» (va por la 4ª edición), y «Cómo conseguir que mi perro me haga caso«. En ellos comprobarás que ponerle solución a los problemas de comportamiento, y prevenirlos si todavía es cachorro, es más sencillo de lo que crees. Échales un vistazo.

Los tienes en:
Papel – Kindle
PDF – ePub – MOBI

Perro que se come sus popos OK 211117

El perro que come sus heces por problemas psicológicos, ansiedad, estrés…

Cuando un perro tiene la cabeza desordenada, es motivo más que suficiente para que en la coprofagia encuentre un aliciente. La ansiedad y el estés lo desbaratan tanto que hace cosas que lógicamente en estado más equilibrado no haría. Cuando nos separamos de él y si no lo lleva bien, padece lo conocido como “ansiedad por separación”

Por cierto, te recomiendo este artículo donde trato el tema del estrés para que lo pongas bajo control: El estrés en los perros. Principal origen de los problemas de conducta

📌 Por cierto, del estrés en los perros te hablo largo y tendido en mi 1º libro.

El aburrimiento también le puede llevar a explorar lo desconocido y en ello encontrar nuevos alicientes con los que “entretenerse”. Y como no le da asco… 🙁 Comerse las heces en estos casos puede convertirse en el hecho de cubrir una “necesidad” que tiene. Al hacerlo cree que está recibiendo un aporte extra de algo que necesita, porque cree que le va a ayudar o a calmar.