Mis perros se pelean cuando yo estoy en casa ¿Son celos? ¿Qué hacer?

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¿Tus perros se pelean en casa cuando tú estás con ellos? Todos nos hemos encontrado alguna vez ante una pelea de perros, pero si esta es en casa… Ufff, qué mal trago, ¿verdad? Como esta cuestión es bastante frecuente porque son muchos los perros que conviven en un mismo hogar y acaban enganchándose, voy a dedicar este artículo a tratar a fondo el problema, con el fin de que las “discusiones hogareñas” no sean más que eso, pequeñas discusiones que no tengan que acabar en el veterinario curando las heridas de tus perros, regalando a uno de ellos o en el peor de los casos, que no debería llegar nunca, sacrificándolo.

¿Qué situaciones envuelven el problema de las peleas de mis perros? La convivencia no es fácil, tampoco para tus perros y pueden ser muchas las situaciones que un buen día provoquen que se ataquen y se enganchen a pelear. Seguro que la tuya, tu situación, debe estar en una de estas: Has adoptado un perro adulto y el que tenías también lo es. Tenías uno ya varios años, ha llegado un cachorro travieso y no lo acepta. El cachorro ha crecido, ya es un perro joven, se siente mayor y quiere los privilegios del más adulto. Tenías dos machos y has adoptado una hembra. Tal vez has tenido un bebe, ha habido una mudanza, uno recibe más atenciones que otro, uno vive dentro y el otro fuera… Y así un montón de situaciones o circunstancias más.


¿Por qué se pelean mis perros cuando yo estoy en casa?

Entiendo que estás buscando la respuesta y la quieres ya. Pues la vas a tener y cuál es el origen de esas peleas, también, porque es necesario tener en cuenta las situaciones y circunstancias que actúan como provocadores de los conflictos, los ataques y las peleas entre tus perros en casa, para que te resulte más fácil comprender las pautas que te voy a ir dando a lo largo de la lectura.

Igual que tú tienes tus rifirrafes con los demás miembros de la familia, tus perros también los tienen. Si por ejemplo uno reclama su espacio, su sitio en el sofá, su hueso, se siente agobiado, quiere que el otro le deje en paz cuando no tiene ganas de fiestas y un largo etcétera, no es de extrañar que si no están bien socializados y educados la cosa acabará mal.

Perros que se pelean en casa OK 221217

Mis perros siempre han vivido juntos y nunca se habían peleado

Claro, siempre hay una primera vez, tal vez se ha estado gestando el conflicto hasta que uno de ellos ya no podía más y ha explotado. Unos cuantos ejemplos:

Uno de ellos recibe más atenciones y el otro no lo soporta, uno está más mimado y el otro tiene celos, uno recibe más regañinas que el otro y no puede más, uno se ha hecho mayor y ha perdido la fortaleza que ha adquirido el otro, uno se ha convertido en un viejo cascarrabias y el otro no lo aguanta…

En estos ejemplos el aprendizaje es lo que más peso tiene en las conductas agresivas. Tal vez deberías considerar si el trato que reciben y las atenciones que les das son las adecuadas para evitar las causas que he mencionado y otras tantas con las que te puedes encontrar, que actúan como activadores de los celos, o mejor dicho, de la rivalidad entre ellos.

Los perros que se pelean en casa porque han perdido los modales

El problema llega cuando uno de tus perros ha perdido los modales y reclama sus “privilegios” como en el antiguo Oeste, es decir, el que más pueda para él. Y claro, eso no es lo que toca. Si el conflicto y la pelea entre tus perros se desencadenan porque no se respetan las reglas, está claro que algo no va bien.

De modo que el principal por qué podemos encontrarlo en una incorrecta socialización y educación, olvidando seguir en todo momento lo que marca la Madre Naturaleza cuando caemos en la trampa de humanizarlos. Por eso el primer consejo que te doy es que dejes de humanizar a tus peludos tratándolos como si fueran niños. Cómo se hace esto te lo voy explicando con más detalle.


El perro posesivo en busca de los mejores recursos

Un perro posesivo es aquel que se siente muy dueño de lo suyo y que “reclama” los mejores privilegios, o lo que es lo mismo, los mejores recursos: El mejor lugar donde descansar, el lugar más cómodo del sofá, la mejor ración de comida, el mejor juguete… y lo que es peor, las mejores “atenciones” que dais los miembros de la familia.

Dicho sea de paso muchas veces confundimos el concepto de “perro dominante” cuando nos referimos a uno que muestra conductas agresivas porque se propone conseguir un recurso o un lugar privilegiado. Pero este es otro tema que nada tiene que ver con el que estamos tratando ahora, como vas a ir comprobando.

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Mis perros se atacan en casa OK 221217

¿Tus perros se pelean por celos?

No hay que olvidar que tú eres su principal recurso y recibir tus atenciones son un privilegio, motivo más que suficiente para que se desencadenen los celos (visto desde un punto de vista humano), la rivalidad (visto desde un punto de vista perro). ¿Tus perros se pelean por celos? Es más que probable.

Entonces, una buena pauta sería que evites desencadenantes. Mientras recuperas el control no acaricies a uno en presencia del otro, no des premios a uno en presencia del otro, no mimes a uno en presencia de otro… Evita durante el tiempo necesario hasta que el tema se apacigüe motivos por los que competir para que dejen de verse como rivales reclamando sus recursos.

Los perros necesitan su manada y tú formas parte de ella

Efectivamente, pero en esa manada, tu familia, sin duda necesitan un orden jerárquico y digo “necesitan” porque esta es su esencia más pura, pero dicho orden jerárquico tiene que ser “muy perro”. Es decir, a Manolito le puedes explicar que la Play es de su hermano y si quiere que se la deje tiene que pedírsela por favor, siempre y cuando primero haya terminado los deberes. A tus perros ¿Cómo les explicas que el hueso de jamón es de uno y no de otro hasta que se porte bien? Complicado.

Sobre cómo explicarle las cosas a tus perros y otros muchos temas te hablo en mi libro: “Cómo tener un Perro obediente y educado” para que deje de resultarte tan difícil conseguir que te entiendan, te hagan caso y te obedezcan a la primera.


Uno ya es más adulto y el otro ha alcanzado la madurez

Este es el problema más frecuente con el que nos encontramos. El más joven, a medida que se va sintiendo adulto, pretende escalar puestos y adquirir privilegios que hasta ahora no tenía, relegando al otro a un nivel inferior. Esto es ley de vida y la Naturaleza en ocasiones es así de cruel. A medida que uno de tus perros va perdiendo fortaleza el otro la va ganando.

¿Qué debes hacer en esos casos? Por más que te pese debes dejar que cada uno ocupe el estatus social que se ha ganado. Con esto no quiero decir que dejes de querer a uno más que a otro si este es tu caso, lo que pretendo decirte es que, independientemente de cuanto hace que tienes a uno o a otro, de cuanto quieres a uno o a otro, que dejes que ellos sean quienes se organicen en su estatus perruno.

Claro está que el hecho de dejar que ellos se organicen no quiere decir que permitas que luchen como en los “documentales de la 2” pretendiendo alcanzar el liderazgo, porque en la escala jerárquica de tu familia, su manada, el que está arriba del todo sin lugar a dudas eres tú.

Y eso es lo que les tienes que hacer ver “cuando necesites poner orden”. Digo esto porque el resto del tiempo no hace ninguna falta que vayas con el bastón de mando, de modo que relájate 🙂

Creo que también te puede interesar este artículo. Sería bueno que volvieras luego a este punto para verlo en un momento: Mi perro le ladra y le gruñe a todos los perros. ¿Qué hago?

Perro que quiere dominar al otro en casa OK 221217

Ser un buen líder para tus perros de la manera más perra

Cuando digo que seas un buen líder es para resumirlo de forma coloquial, en realidad debería decir “ser un buen referente”. Y en cuanto a que hay que hacerlo de la manera más perra, me refiero a que, una vez visto el tema de la jerarquía y tal, que no intentes hacerlo muy humanamente, es decir, como lo harías con Manolito.

Un buen líder no es el que más grita, el que más refunfuña, el que más riñe, el que más castiga o el que más explicaciones da. Un buen líder, ese que tus perros necesitan, es aquel que actúa sin dudar, sin alborotar y con las ideas bien claras. Vamos, lo que viene siendo un buen referente.


¿Cómo evitar que mis perros vuelvan a pelearse?

Aquí está la piedra filosofal ¿Cómo evitar que tus perros vuelvan a pelearse? Lo hecho, hecho está y no hay nadie que lo remedie. Pero se pueden tomar medidas para que no vuelva a suceder. Lo primero que debes hacer es recuperar el control y que “ellos lo vean” para que vuelvan a considerar que tú eres el referente a quien seguir, es decir, el más líder.

Es un tema delicado y te rogaría que, si está muy complicado y no te sientes seguro/a, que acudas a un profesional para que ponga en práctica las técnicas más adecuadas.

En este artículo que te recomiendo, verás que conseguir que tus perros te hagan caso es más fácil de lo que parece: ¿Qué puedo hacer para que mi perro me haga caso y me obedezca?

Perros que ya no se pelean cuando yo estoy en casa OK 221217

Plan de choque para recuperar el control

No obstante, como plan de choque y sin un profesional que lo supervise, en lugar de tener que acabar teniendo a cada uno en una habitación o atados uno en cada esquina del comedor como he visto muchas veces, mi primer consejo es que compres una jaulita para cada uno de ellos. Dichas jaulas las pondrás juntas, una al lado de la otra para que se vean si o si, pero sin llegar a alcanzarse.

De manera aleatoria introducirás a uno de ellos un rato con la puerta cerrada y el otro estará suelto, luego al revés y al final los dos dentro, cada uno en su jaulita, viéndose, ladrándose, oyéndose, soportándose…

¿Qué conseguimos con esto? Que si tienen una discusión por acabar, porque siempre que la han comenzado tú la has cortado con tu intervención, que la terminen de una vez, que se ladren y se amenacen todo lo que quieran hasta que uno de ellos le diga al otro: -Pero ¿por qué estamos discutiendo? Qué tontería 🙂

Claro está que tú no tienes que intervenir para dejar que sean ellos quienes arreglen sus “puntos de vista”.

Una vez tengas esto controlado utilizarás sus correas y sus collares, se los pondrás y manteniendo una distancia de seguridad, estarán los dos fuera. Si alguien te ayuda mejor, uno con cada perro. Os sentareis en el sofá, en la mesa, paseareis por la casa etc. creando un clima de absoluta normalidad.

Si se ladran, que se ladren, si se quieren atacar, sujétalos para que se quede en el intento. No les hagas callar, no les riñas y no pegues tirones de correa, verás cómo pasado un ratito se han cansado de hacer el bobo. El cálculo de probabilidades indica que uno de ellos comenzará a dar señales de calma, de sumisión y el otro, al verlo, se calme también al ver que hay intenciones de acabar el conflicto.

Entonces, cuando estén calmados los dos recibirán vuestra aprobación. Cuando más calmados estén, es el momento ideal para volver a introducirlos en sus jaulitas, los dos juntitos, viéndose, soportándose y normalizando la situación estando los dos a la misma altura.

Cómo cambia el cuento

El cuento cambia, antes, cuando se ponían como fieras recibían riñas, castigos y acababan separados sin poder terminar la discusión. Sin embargo, ahora, cuando están calmados están cada uno en su sitio y ya no hay malos rollos que perturben la calma tan importante para el bienestar de la manada.

Esto lo repites a diario tantas veces como sea necesario hasta que llegue el día en que, cuando estén fuera de sus jaulas (sus casitas), ya no necesites las correas para controlarlos. Ese día será tu actitud, tu energía y tu liderazgo quien se encargue de mantener el orden porque habrás recuperado la categoría del “buen referente” que tanto necesitan ver en ti.

Autor: Juanjo Andrés Ruiz



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2018-08-18T18:33:16+00:00