Cuando un perro se orina en casa, ya sea por el suelo, en las esquinas, en las patas de los muebles, en la cama, en su cuna, en el sofá o en cualquier lugar que se le ocurra…

Ufff 🙁 qué desastre. Tanto si antes no lo hacía como si nunca ha dejado de hacerlo, necesitas saber dónde está el origen de este comportamiento, solo así sabrás cuál es el camino a seguir para corregir este problema tan frecuente. Si esto te consuela te diré que es muy habitual encontrarnos con perretes que hacen sus necesidades en casa, he dicho habitual, pero no quiere decir que de ninguna manera sea normal, claro.

¿Por qué un perro se mea por la casa, en la cama, en el sofá…?

Esta es una buena pregunta. Como son tantos los motivos por los que un perro hace sus necesidades en cualquier lugar de la casa, en este artículo voy a exponer los más frecuentes y vamos a ir viendo la manera de solucionarlos. Puede ser que a tu peludo lo identifiques en alguno de ellos, en muchos o en todos los casos, pero debes saber que las pautas que te voy a ir dando a lo largo de la lectura sirven para todos, y que todas ellas puedes adaptarlas a tu problema concreto. Y si todavía es un cachorro, «GENIAL», porque es el momento de enseñarle.

¿Qué hacer para que mi perro deje de orinarse en casa?

A ver si a partir de hoy esta pregunta deja de atormentarte. Comenzare diciéndote que la naturaleza es muy sabia y que de un modo u otro le dice a tu peludo que en casa no se hacen sus necesidades, que la guarida hay que tenerla limpia, y que es cuando se sale a la calle a pasear («a explorar») cuando un perro debe hacer pipi y caca, de paso marca el territorio y tiene controlados sus «dominios».

Claro, esto es siempre y cuando tenga la cabeza bien amueblada y una madurez óptima, de lo contrario, como vas a comprobar, el origen del problema puede proceder de muchos sitios, y muchas son las formas distintas de arreglarlo.

Por eso, para que tu perro deje de hacer pipi en casa podemos hacer muchas cosas y tendremos en cuenta todos los factores: Sus experiencias, su educación, si procede de una protectora, si es un cachorro, si es un adulto… Si antes no lo hacía, si nunca ha dejado de hacerlo. Y sobre todo, si su cabecita no está amueblada y atraviesa algún desorden emocional, no es de extrañar que lo haga donde no debe.

Los enlaces a los artículos que verás en un momento acerca de cómo enseñarle a hacerlo «en la calle, en el empapador o en el periódico», sirven tanto si es cachorro como si es más adulto, porque aunque está claro que aparte de necesitar un poco de orden y equilibrio emocional, como vamos a ir viendo, el patrón de las pautas y los ejercicios son prácticamente los mismos para todos.

perro que orina en la cama

1 – El jovencito o el cachorro que se mea donde le pilla más a mano

Como es probable que te haya traído hasta aquí tu perro jovencito o tu cachorro y sus continuos pipis, comenzamos con estos porque seguro que estás todo el día con el mocho en la mano. Naturalmente con los cachorros y perros jovencitos cabe esperar que lo hagan donde les pille, tal vez sea muy pronto para exigirles que se aguanten las ganas porque sus vejigas hiperactivas no tienen capacidad de retención. Beben agua constantemente debido a los altos niveles de excitación que les provoca sed y, claro está, ese agua por algún lado tiene que salir. Si les pilla la alfombra a mano, «bingo», ahí lo sueltan y se quedan tan panchos.

* Si te trae por aquí un cachorro o un perrete joven, te sugiero que termines este artículo para saber qué hacer, tanto ahora, como si quieres evitar que el problema quede enquistado en un futuro cercano. Vuelve luego aquí porque en este artículo vemos a fondo cómo enseñarle a hacerlo solo en la calle, aunque está dirigido a los cachorros, las pautas son las mismas para perros adultos:

¿Cómo enseñarle a hacer sus necesidades en la calle?

Perro que orina en casa porque se siente solo OK 291117

2 – Los perretes a los que «se les escapa»

En los perros jóvenes es bastante habitual el desorden propio de la edad, por eso, aunque ya han aprendido a hacerlo en la calle, se les escapa algún pipi que otro incluso después de haberlos bajado varias veces a pasear. Entre los 5 y 7 meses alcanzan la etapa de desarrollo hormonal y es cuando por instinto comienzan a sentir que tienen que marcar los orines de otros perros/as, comenzando a aguantarse en casa y dejándolo para cuando salen fuera. Cierto es que hay perretes que tardan en madurar y esto les cuesta comprenderlo.

Pero cuidado, también tenemos a los que se les exige demasiado pronto que orinen en la calle, riñéndoles porque lo hacen en casa. Si esto es así, te arriesgas a que en la calle, por miedo a que le riñas, no lo haga y espere a volver a casa para hacerlo cuando tú no estés delante. Esto lógicamente entorpece y retrasa el proceso natural del que he hablado antes.

También te interesa este otro artículo donde te hablo sobre cómo enseñarle a hacerlo en el periódico o el empapador. Esto también viene muy bien por si un día no puedes bajarlo a la calle por cualquier motivo inesperado.

¿Cómo enseñarle a hacer pipi y caca en el periódico o el empapador?

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3 – El estrés, una causa muy frecuente en las conductas higiénicas

Para recuperar ese equilibrio que con total seguridad perdió hace tiempo, la reducción de estrés es lo primero que tenemos que poner en práctica.

El estrés es el principal origen de muchos problemas de conducta. Una causa bastante frecuente es después de una riña o un castigo porque la presión recibida sube los niveles de estrés, provoca la necesidad de «mearse encima» y aliviar la carga emocional. Esto lo hará a escondidas para evitar que vuelvas a reñirle.

También puede suceder tras un paseo muy «agitado» y lleno de descontrol, en el que por ejemplo se ha sentido muy frustrado por no poder hacer lo que quería, o tal vez agobiado por recibir constantes correcciones y tirones de correa (con los jóvenes llenos de energía es el día a día).

Tampoco hay que olvidar que la inseguridad o el miedo están muy presentes en sus vidas; el tráfico, los ruidos, la gente los otros perros… Todo esto genera grandes dosis de estrés a perros sensibles o que no se sienten muy seguros, no hay manera de que se tranquilicen y vayan por donde se les dice, y cuando llegan a casa, su zona de confort, ahí lo sueltan y se quedan tan a gusto.

* El consejo que te puedo dar ahora es que practiques un programa de «reducción de estrés» evitando todo aquello que le ponga nervioso en exceso. Paseos relajados por zonas tranquilas en las que le des tiempo a olisquear. Evitar tanto pipicán donde los nervios se ponen a flor de piel (el juego descontrolado estresa mucho), así como tirarle la pelota un montón de veces con la intención de «cansarlo» porque esto también es excitante.

Cuando trabajo los problemas que expongo en este artículo con los perros que los tienen (y los propietarios que los sufren), muchas de las pautas y ejercicios que utilizo para amueblarles la cabecita y ayudarles a encontrar el equilibrio, las tienes desarrolladas de manera extensa y muy didáctica en mi nuevo Libro, en el que vas a comprobar que resulta más fácil de lo que puedas pensar. Vuelve luego a verlo porque te puede resultar de mucha ayuda. Mira, es este, pégale un vistazo:

📌 «Cómo tener un Perro obediente y educado», en el que tienes muchas pautas, consejos y ejercicios que te van a ayudar en la ardua tarea de educar y adiestrar a tu fierecilla.

perro que mea la alfombra de casa OK 150717

En este artículo del blog, desarrollo el problema del estrés y te puede a yudar mucho a ponerlo bajo control, porque con toda seguridad tu fiera lo tiene y, como has visto, es un tema más importante de lo que puedas pensar (también lo trato en mi nuevo libro).

El estrés en los perros. Principal origen de los problemas de conducta.

perro que se orina en toda la casa

4 – El perro que orina cuando se queda solo en casa porque tiene ansiedad

El miedo a sentirse solo en casa le crea mucha ansiedad, es lo conocido como «ansiedad por separación», ¿te suena?. En ella es donde está la causa que con más frecuencia se presenta en las conductas higiénicas. La ansiedad le puede provocar la necesidad de dejar su olor en los lugares que tú ocupas habitualmente. No hay nada mejor que orinarse en ese lugar donde huele a ti y hace que él se sienta tan seguro (el sofá, tu cama…). También es de esperar que lo haga en su propia cama, en la puerta de casa, en la alfombra, en las patas de los muebles… es decir, donde le pille. Tu perro puede sentirse abandonado cuando te vas de casa, puede quedar presa del pánico si no lo has «acostumbrado a la soledad» de manera adecuada, y esto le genera mucha «ansiedad». Al orinarse siente alivio y la conducta se retroalimenta cada vez que la desarrolla, quedando cada día más consolidada.

* Como primera pauta te diré que a los perros no les gusta hacer sus necesidades donde “comen y duermen”. Puedes aprovechar esto «acotando» el espacio y no permitiendo que vaya por toda la casa haciéndolo donde le pilla a mano, donde tiene la manía o la mala “costumbre”. Tal vez ya lo hagas pero se puede mejorar.

* Lo mejor es que lo dejes en una habitación a prueba de perros o en la cocina. Esta última es el lugar más sufrido de la casa porque no hay muebles ni otros enseres que pueden ser víctimas de sus fechorías. Los pasillos no sirven porque no son lugares nada acogedores y puede sentirse todavía peor.

* En lugar de cerrar la puerta para evitar que se sienta encerrado y que esto le perjudique más, te sugiero que pongas «una barrera» de esas que utilizamos con los bebés, para que tu peludo se sienta mejor y que no le entre el agobio al verse aislado con una puerta en las narices.

* Otro consejo es que en lugar de ponerle su comida en un bol, que un momento antes de irte se la esparzas por todo el suelo, y sobre todo en aquellos lugares donde más habitualmente se orina. De este modo tendrá que buscar los granitos de su pienso uno a uno, estará entretenido y de paso se queda en el suelo el olor de su comida, quitándole las ganas de «ensuciarlo».

5 – Los perros que marcan el territorio

Tras una mudanza también suele ser frecuente porque no se encuentra en el nuevo entorno. Los cambios de casa (lo que es su territorio) lo desequilibra mucho, no se encuentra bien y necesita orinar más veces marcando el nuevo territorio para sentirse «como en casa», y de paso hacerlo más “acogedor”.

* Ayúdale a sentirse cómodo en su nuevo entorno echando trocitos de comida por el suelo a modo de «busca busca a ver donde hay otro», mejor si son sus golosinas perrunas preferidas. Puedes hacerlo en zonas con poca luz para que tenga que buscarlas con su nariz, escondiéndolas en rincones, y sobre todo en «aquellos sitios donde ha marcado con su orina».

6 – Los perros rebeldes que no acatan las normas

Otro motivo por el que necesitan marcar el territorio es porque no quieren acatar las normas que se les imponen, con la frustración que esto acarrea. Esto es muy frecuente en perros jóvenes rebeldes y en adultos sin una disciplina bien trabajada porque no aceptan un no por respuesta.

El mayor problema lo tenemos con los perros muy mimados y a los que se les consiente todo, convirtiéndose en los Reyes de la casa, campan a sus anchas llegando algunos a dormir en la cama con sus dueños. Nunca dejan de hacerlo por más años que pasan, convirtiéndose en un martirio para los dueños que se pasan la vida con el mocho en las manos.

* Si este es tu caso ayúdale creando normas e inculcándole la disciplina que necesita con sus buenas dosis de «obediencia y educación», pero con refuerzo positivo.

No pienses que tu perro se orina en casa por venganza, porque detrás del comportamiento, sin duda hay un problema donde las emociones se imponen y la razón deja de existir. Los perros son territoriales por naturaleza, y cuando el estrés está presente de manera continuada en sus vidas, salen a flote los instintos más básicos como la defensa de los recursos, y como en estos casos, del territorio, el cual se ven «obligados» a marcarlo. Si orina unas gotas puede ser un marcaje, pero si es una buena meada lo más probable es que sea para sentirse aliviado.

7 – Cuando el componente de autorrefuerzo está presente

Cuando un perro se orina en cualquier lugar de la casa el componente de «autorrefuerzo» sin duda está presente, le aporta algo bueno ya sea por un motivo como por otro, y si sigue haciéndolo, la conducta se «autorrefuerza» cada vez, lo que conlleva a que lo repita incluso con más regularidad porque aunque te cueste creerlo, «se siente bien cuando lo hace» por más regañinas que se lleve. Entonces se convierte en un “vicio” que le aporta satisfacción.

* Una buena solución en estos casos es cortarle el acceso a lo que se ha convertido en su wáter con la barrera, obstáculos, repelentes, plásticos etc. Y como no, también un poquito de obediencia básica como he dicho antes.

8 – El que viene de una protectora y las necesidades las hace por todas partes

Claro, en la protectora los perros están en su chenil casi las 24 horas. En él se ven obligados a comer, a dormir y a hacer sus necesidades, todo en un mismo sitio. Con ellos debemos tener un trato especial porque tienen que adaptarse al nuevo entorno. El desequilibrio que sin duda traen les está pasando factura, y la costumbre de hacerlo donde primero les pilla tienen que perderla.

* Las buenas rutinas tienen que formar parte de su nueva vida, cosa que en la protectora es raro que las tuviese porque lamentablemente están desbordados. Tres o cuatro paseos diarios, a las mismas horas todos los días, por zonas donde otros perros suelen hacer sus pipis y popos. Así le motivas a hacerlo ahí, y por supuesto, inmediatamente después de terminar le das un buen premio y le haces una fiesta, los que haga en casa los ignoras completamente, los limpias y ya está. En cuanto a si hay que reñirle o no, en un momento lo resolvemos.

¿Hay que reñir a un perro por mearse en casa?

Debes saber que las riñas no van a solucionar el problema sino todo lo contrario, pueden agravarlo porque no lo va a entender, la incertidumbre irá en aumento y puede desequilibrarlo todavía más. Por experiencia te diré que el problema de que un perro se mee en casa, se da tanto en machos como en hembras a los que se les riñe, se les grita o incluso se les «restrega el morro por el pipi». Esto crea confusión, mucha presión emocional, miedo, y la producción de las hormonas de estrés se disparan.

Entonces se entra en el círculo vicioso, cuanto más se orina más riñas se lleva, cuanto más riñas se lleva más se orina… y así toda la vida. Si tiene un carácter débil lo desequilibras más, si tiene un carácter fuerte necesitará marcar más. Tal vez pienses que él sabe que ha hecho mal porque te mira con cara de «me vas a reñir», pero lamento decirte que no es así.

* Si este es tu caso deberías dejar de reñirle y utilizar los consejos que te estoy dando. Lo más probable es que comience a relajarse y dejar de sentir la «necesidad» de orinarse, ya sea porque necesita marcar o porque necesita hacer la casa más acogedora.

📌 Y como se puede conseguir tener un perro sensato sin tener que reñirle como primera opción, este tema lo desarrollo largo y tendido en mi nuevo libro, ¿lo has visto?, porque poder «explicarle» las cosas sin tener que llegar a la regañina es posible, ¡vaya que si es posible!

Los pipis en casa y los desórdenes emocionales

Como ves, el problema está directamente relacionado más a menudo de lo que crees con sus «desordenes emocionales», ya sean los propios de los perros jóvenes o de los adultos que pierden el Norte y que no les permiten comportarse de manera equilibrada. También los procesos propios del estrés en niveles altos no le dejan encontrar el estado de calma, la ansiedad está presente en su día a día y la válvula de escape siempre está actuando porque hay mucha presión en sus vidas.

Verás, no hay una receta estándar porque a cada individuo hay que cogerlo por separado. Siempre descartando la poliuria como un problema que tenga que tratar el veterinario, debemos evaluar cuál es la causa de entre todas las que hay, que como ves, son muchas.

En la solución conductual hay que abrir varios frentes para conseguir que no tenga la «necesidad» de volver a hacerlo, o quitarle el «vicio» si esto es lo que tiene. Podemos controlar las rutinas, practicar un programa de reducción de estrés, de control y gestión emocional, trabajar la ansiedad por separación, etc. Y cómo no, un poco de «educación y obediencia», que como te he comentado, seguro que necesita para amueblarle la cabecita.

Muchas gracias.

Autor: Juanjo Andrés Ruiz