Mi perro ladra y persigue coches, motos, bicis, monopatines, corredores

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¿Tu perro persigue a los coches, a las motos, a la gente que va corriendo, a los monopatines, a los niños… y demás animalitos que pasan deprisa por sus dominios?. Hay hay hay. ¿Les ladra, les gruñe o les quiere morder? Si tu perro o perra a es de los que salen disparados tras lo que consideran “su presa”, puede un buen día resultar un verdadero problema, bien porque puede llegar a alcanzar a alguien y darle caza, pegarse un trompicón o en el peor de los casos ser atropellado.

En este artículo voy a explicarte por qué tu perro ladra, gruñe y persigue a personas, animales o cosas en movimiento y cómo quitarle la costumbre o la manía de hacerlo, con el fin de que no llegue el día en que pueda acabar mordiendo a alguien, haciéndose daño, causando un accidente o bajo las ruedas de un coche. Y hay que actuar rápido si tu peludo es del club de los acechadores para que no quede consolidado en su carácter, sobre todo si es un cachorro que se lo toma como un juego porque al principio solo les ladrará, pero un día puede llegar a tirarse a morder.


Cuando se activa el instinto de caza

Es bastante frecuente que en un perro se active el instinto de caza, lo lleva impreso de serie y es algo tan innato que no es capaz de controlarlo. En muchos casos no es más que juego, muy propio de cachorros traviesos , en otros casos es como consecuencia de un pico de estrés. Pero cuidado porque la conducta depredadora, tan instintiva e innata, tiene un componente de “AUTO refuerzo” muy grande y puede hacerse adicto a la persecución.

La depredación, una conducta instintiva e innata en tu perro

Podríamos decir que existe la agresividad depredadora incluso en aquellos perros tiernos y cariñosos que son incapaces de hacerte daño, pero cuando la depredación se pone en marcha, lo lleva a realizar la secuencia de caza; Rastreo, acecho, persecución, captura y muerte.

¿Muerte? Claro, sin duda es una “conducta agresiva” porque acaba con la muerte de la presa, pero esto es supervivencia, nada que ver con otros tipos de “conductas agresivas” que manifiestan los perros en un momento dado, sobre todo cuando el estrés lo tienen alto. Sin duda te recomiendo que le pegues un vistazo a uno de los artículos dedicados al estrés, mira, es este: El estrés en los perros. Principal origen de los problemas de conducta

Perro que persigue coches OK 151217

¿Por qué mi perro quiere cazar coches, motos, monopatines o runners? ¡Pero si no se comen!

Vale, es evidente que no son comestibles y no los necesita para sobrevivir, pero en este comportamiento hay factores que debemos tener muy en cuenta para poder corregir el problema de manera rápida y eficaz. En estos factores está la causa que origina el comportamiento y pueden ser territorialidad, miedo, defensa, juego…

1 – El miedo y la territorialidad de los perros Vs. El instinto de caza

Aquí tenemos los dos factores principales que empujan a tu perro y activan su instinto de caza, el miedo y la territorialidad. Dependiendo de en cual lo identificas, trabajarás el problema de una manera u otra porque NO todo vale para todos. Si se asusta es por miedo, si no se asusta es por territorialidad. Lo vamos viendo.

1.1 – El miedo en los perros se lleva la palma

¿El miedo? Si, aunque cueste creerlo porque no lo parece, el miedo es la causa más presente y no le deja pasear tranquilo, le tiene todo el rato en estado de alerta generando grandes dosis de estrés. Esto le irrita mucho y cuando pasa cerca algo que se mueve más rápido de lo que es capaz de soportar, se cabrea y sale de él la fiera que lleva dentro, ladrando, gruñendo y exigiendo que se vaya de ahí porque representa una amenaza, que por cierto, la percibe como si fuera real aunque se trate de un vecino.

¿Pero miedo a qué? Pues miedo a que eso que va tan deprisa o que hace tanto ruido invada su territorio, miedo a que le haga algo malo, miedo a que te lo haga a tí, miedo a que perturbe el orden, la calma. El instinto de protección hacia sí mismo o hacia tí activa el de defensa y este el de depredación, es una cadena y no es de extrañar que encuentre amenazas incluso donde no las hay.


Un programa de desensibilización sistemática para quitarle el miedo

* En estos casos, donde el miedo está presente, lo mejor es trabajar para quitárselo con el fin de que se sienta más seguro. La mejor manera de conseguirlo es desensibilizándole, es decir, que no esté tan sensible ante las cosas que considera una amenaza tan real. Lo vemos enseguida.

Pero primero debe tener un período de calma, que implica estar unos 5 o 6 días evitando las zonas con mucho ajetreo para darle tiempo a bajar niveles de estrés. Esto es muy importante porque mientras el estrés lo tenga muy alto, no escuchará, no prestará atención, solo estará a lo suyo.

Mira, te recomiendo que cuando termines vuelvas aquí para ver este artículo que te ayudará a despejar dudas acerca de esto: Mi perro tiene miedo en la calle. ¿Cómo le ayudo a superarlo?

Perro que persigue bicicletas OK 151217

La desensibilización sistemática consiste en ir exponiéndolo a los estímulos (los coches, las motos, los niños que corren etc.) de manera muy gradual, poco a poco. Comenzarás desde una distancia en la que se sienta cómodo y que no se active el “modo caza”, con la correa puesta, claro, porque si está suelto no tienes nada que hacer de momento.

A medida que te vas acercando a la zona roja le vas entreteniendo, llamando su atención con trocitos de comida, algo de juego, un poco de obediencia básica, rastreando y olfateando el entorno… Es decir, que no canalice su atención solo en sus “presas” sino que la comparta y que mucha de ella vaya dirigida a ti.

Poco a poco irás disminuyendo la distancia y reforzando su comportamiento cada vez que se controle, que su atención esté dirigida hacia ti y no haciendo el bobo con todo lo que se mueve.

Haciendo esto conseguirás que todo aquello que antes le inquietaba, que le preocupaba, que le daba miedo y que le creaba tanta ira, forme parte del entorno y pase desapercibido.


1.2 – La territorialidad de los perros

La territorialidad es la otra causa que aunque no tanto, es algo frecuente. Los perros son territoriales y aunque no lo parezca, el tuyo también lo es. Entonces, cualquiera que pase por su territorio más deprisa de lo que es capaz de “consentir” es un intruso o un rival al que hay que abatir. Y cuidado, cada vez que lo hace queda más AUTO reforzada su conducta, por lo que hay que cortarla de manera inmediata.

Si tu perrete se ha vuelto muy territorial, tal vez hay que bajarle los humos para que comprenda que sus dominios dejan de ser tan suyos. Cada vez que se ponga como una fiera, o para que no vuelva a suceder tienes varias opciones:

* La primera y tal vez la más importante es “sacarlo” de su zona de confort. Cuando paseas con él o con ella a diario por el mismo lugar, lo hace suyo porque lo tiene muy “meado”, es decir, tiene muy marcado su territorio. Sin embargo al llevarlo “cada día” por zonas de paseo nuevas, todo es nuevo, no lo considera tan suyo y lo haces más “explorador”, más cosmopolita. Si es que no hay nada como viajar y conocer mundo.

Podrías volver luego aquí porque este artículo guarda mucha relación con lo que estoy queriéndo decirte: Las buenas Rutinas en el Adiestramiento de los Perros

Perro que ya no persigue a los coches OK 151217

* Otra es la anticipación. Aunque estas conductas son tan impulsivas e impredecibles, cuando intuyas que se va a poner como una fiera, lo coges muy corto y le haces caminar a tu lado. Si intenta ponerse chulito no tienes más que impedírselo. Para ello te paras y lo paras, en silencio, pero la correa debe estar “muy corta” para tener control absoluto y para evitar los tirones que pudieran desbaratarlo y activarlo más.

Esperas a que se le vaya el subidón, girándole y dando la espalda al estímulo si es necesario y cuando esté más calmado, pero solo cuando esté calmado, le premias y ya le puedes decir lo bien que lo ha hecho.

* Otra opción, cuando le dan esos arrebatos, es dar media vuelta con la correa totalmente extendida y ponerte a caminar en sentido contrario, tirando de él si es necesario. Pero lo harás en absoluto silencio, siendo un “buen referente” que sabe que la mejor manera de evitar el conflicto, es irse y punto.


No debes seguirle el rollo que tanto le refuerza

Cada vez tendrá menos ganas de salir disparado tras, por ejemplo un coche, porque tú “ya no le sigues el rollo” y el AUTO refuerzo que tiene la conducta se va extinguiendo. Cuanto más tiempo hace que no lo hace, valga la redundancia, menos ganas tiene de hacerlo.

* Y por supuesto que en estos casos y teniendo en cuenta que el miedo también puede estar presente, tampoco la riña es la mejor opción por más chulito y farruco que se ponga. Tu regañina podría cabrearlo todavía más e incluso podría malinterpretarla y hacerle pensar que estáis cabreados por lo mismo.

Ahora te recomendaría que vieras este artículo que te va a ayudar con los paseos de tu fierecilla: Mi perro le ladra y le gruñe a todos los perros. ¿Qué hago para corregirlo?

La juventud, la chulería y cuando se lo toma como un juego

Podemos añadir la juventud a la lista de causas ya que los cachorros rebeldes y sobre todo los perros jóvenes son muy chulitos ellos. ¿El tuyo o la tuya lo es? 🙂 Pues más de lo mismo, es el Rey o la Reina de sus dominios y si hay algo que corre más de lo “aceptable”, ya puede estarse quieto o será abatido y expulsado. También cabe la posibilidad que comience como un juego, pero no hay que consentirlo para que, como ya he dicho, no se enquiste el problema y pudiera acabar mal.

Debes observar en todo momento su expresión corporal

Ya hemos visto que el miedo genera mucho estrés y que la territorialidad tiene un componente de auto refuerzo muy grande, de modo que el último consejo, aunque quizás el más importante, es que observes en todo momento su expresión corporal.

Verás que sus orejas, su cola, la altura de su cabeza, su lomo, sus movimientos, incluso la rigidez de su cuerpo están de manera diferente en cada caso. Por eso, no es lo mismo reñir a un perro territorial que a uno miedoso, uno puede gestionarlo muy bien pero otro no podría soportarlo.

Insisto, si te digo que tu primera reacción no sea la de reñirle y ya está porque comienza a ladrar y a querer atacar, es porque la probabilidad de que pueda tener miedo porque no se siente seguro, es muy alta. Por eso, ante la duda, mejor actuar con las pautas que te he recomendado, en las que habrás comprobado que la regañina o el castigo, no están. Muchas gracias.

Por cierto, en la sección “Lecturas Recomendadas” se me ocurre que sería bueno que vieras entre otros, por ejemplo, el articulo dedicado al Lenguaje de los Perros. Muy interesante. Y en este artículo de Misanimales tienes más perspectivas del tema.

Autor: Juanjo Andrés Ruiz



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2018-08-21T12:06:19+00:00