La visita al veterinario

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Muchos perros no se portan bien en el Veterinario

Para muchos perros la visita al veterinario suele ser pelín traumática y para sus amos que no pueden controlar sus rabietas, sus quejas e incluso sus gruñidos porque no se dejan poner las vacunas, no les mola que le hurguen en los oídos o que le corten las uñas. En muchos casos el perro acaba con un bozal e inmovilizado por varias personas porque si no, la vacuna se queda sin poner. ¿Cómo te sientes cada vez que tienes que pasar por semejante mal trago? y lo que es peor ¿Cómo se puede sentir tu perro?

Ya he dicho en varios apuntes que lo peor que te puede pasar es que tu perro pierda la confianza en ti porque puedes dejar de ser su referente, esa persona en quien el confía y sabe que siempre estará ahí para protegerlo. Por eso, si encima de que le haces entrar casi a la fuerza a ese sitio donde huele a medicamentos, si le subes en volandas a esa mesa que resbala y que él le tiene pánico y además le inmovilizas de manera brusca porque no hay manera de que este quieto, puede tener un bloqueo emocional que va a hacer que no lo olvide nunca. No obstante, no te guardara rencor, no se vengara al llegar a casa, es tan solo que puede romperse el vínculo que os une y dejar de ser ese perro dócil y cariñoso que era para convertirse en un perro arisco y gruñon.

Las vacunas hay que ponerlas, las curas hay que hacerlas, las uñas hay que cortarlas

Perro en revisión del veterinario

Estas y un montón de cosas que pueden incomodar a tu perro son necesarias, por eso vamos a hacer que la próxima visita al Veterinario sea más relajada para ambos. Unos días antes debes evitar cualquier cosa que le genere estrés para que su sistema nervioso le permita estar más calmado. Evita reñirle, gritarle o castigarle. Aunque cueste creerlo esto genera mucho “estrés” que luego pasa factura. Puede resultarte interesante ver El estres en los perros

Ya en el veterinario para que no pierda la confianza en tí puedes intervenir, pero en “silencio” para no contagiarle tu nerviosismo y tu actitud al sujetarle debe ser firme y tranquila para transmitirle seguridad. Si te ves obligado a forcejear con él para que este quieto, debes hacerle ver que no es nada personal, que no es nada contra él. Por eso el silencio será tu mejor aliado para que tu voz no cause interferencias en su estado emocional. (Ver Tu tono de voz y la conducta de tu perro) Y cuando esté calmado, pero solo cuando esté calmado, ya puedes decirle que no ha sido para tanto, atiborrarle a chuches y decirle lo guap@ que es y cuanto le quieres.

 

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2017-06-26T11:58:05+00:00