¿Tu perro es agresivo con otros perros?. La agresividad de los perros hacia otros es sin duda una de las cosas que más puede llegar a preocupar. El perro que se pone agresivo con todos los perros, bueno, o solo con algunos a los que les tiene manía, que les ladra, que les gruñe o que se les tira a morder, crea mucha incertidumbre. La primera reacción es intentar alejarse de él o directamente evitarlo. Es muy lógico porque a nadie le apetece recibir un bocado o que sea su perro quien se lo lleve. Es un mal trago.

¿Por qué mi perro es agresivo con otros perros?

Buena pregunta. Lamentablemente es muy frecuente ver a un perro que se pone agresivo con otro, pasa a diario y lo primero que debería venirte a la cabeza es el «por qué». Ya sea cuando el tuyo tiene este problema y no sabe cómo controlarse, o bien cuando estás paseando tan ricamente y otro viene con ganas de bronca. Son situaciones en las que debes tener bien claro que hacer para evitar caer en la trampa y acabar tú con un ataque de nervios y tu perro todavía más cabreado.

Los comportamientos agresivos que utilizan los perros

Vamos a entrar en detalle y a darte muchos consejos sobre cómo tratar el problema, pero permíteme unos matices que te harán comprender el por qué de estos comportamientos agresivos hacia los otros perros.

Los perros no son agresivos por naturaleza, sin embargo utilizan la agresividad como su mejor recurso cuando la necesitan para, por ejemplo, defenderse cuando se sienten invadidos y amenazados, no quieren perder su territorio, compiten con un rival que pone en peligro sus recursos o ante algo que les da miedo y necesitan defenderse.

Esto les viene puesto en el Pack de serie que trae sus instintos y es a lo que me refiero cuando hablo de los «comportamientos agresivos» caninos, cuyo principal fin es la supervivencia. Es un instinto en estado puro.

Y como he dicho antes, en ocasiones tienen que sacar este recurso tan valioso del instinto de supervivencia para asegurarse de que la situación la tienen bajo control. He dicho bien, “la situación”, es decir, lo que sucede en ese momento, porque el resto del tiempo y cuando no hay problemas a la vista, no necesitan su recurso para nada. Y aquí es donde viene el problema;

Perro que ya no es agresivo con los otros perro

¿Qué es lo que tu perro considera una amenaza?

Tal vez sea el perro del vecino porque es un macho, tal vez sea ese que va paseando y se cruza con él o ese que esta suelto en el pipicán y solo viene a «saludarlo».

Seguro que igual que el tuyo que tiene todas sus necesidades cubiertas, solo son otros perros que con toda probabilidad también las tienen. Tienen su bol de comida, su cuenco de agua, su mantita donde dormir y su casa donde guarecerse que es su territorio, con los miembros de su manada.

Entonces ¿Por qué algunos salen a la calle a buscar pelea si no tienen nada por lo que pelear? No tiene sentido ¿Verdad? Cuando tu perro se pone agresivo con otro, ya sea cuando paseas por la calle, en el pipicán o en el parque de perros, debes estar preparado porque aquí no cabe la improvisación. 📌 Este es uno de los temas que trato en mi nuevo libro, luego te hablo de él.

Vale ¿cómo controlo a mi perro cuando se pone agresivo con otro perro?

La anticipación será tu mejor aliado para no perder el control en esos momentos de gran descontrol. Debes supervisar el entorno y cuando veas a otro perro con el que la probabilidad de que el tuyo se ponga burrote es alta, ya tienes que tener un plan «B», el cual vemos enseguida.

* Ten muy en cuenta esto: Cuando tu perro se ha descontrolado y le ha dado el arrebato, ya no te escucha, la capacidad de “razonar” está totalmente inhibida, la parte “cognitiva” de su cerebro (la de razonar) ya no le funciona siendo la parte “emocional” la que ha tomado el control. Esta se ha apoderado de él y las emociones más primitivas han puesto en marcha su instinto de protección. Las hormonas del estrés se han puesto a trabajar, le ha dado un chute de adrenalina, el cortisol se le sale por las orejas y las endorfinas le inhiben el dolor… «Y todo esto pasa en apenas un segundo»

Aquí es donde hay que poner en marcha la maquinaria para que no vuelva a suceder, trabajar los contracondicionamientos y la desensibilización, teniendo muy en cuenta cómo le han marcado las experiencias que ha tenido, cómo gestiona sus impulsos, sus emociones etc.

📌 El tema de los perros que se ponen agresivos es tan complicado, que es evidente que en un artículo no cabe todo. Por eso, de él te hablo de maneta extensa, entre otros muchos temas que guardan relación directa, en mi libro nuevo «Cómo conseguir que mi perro me haga caso«. También te recomiendo mi anterior libro «Cómo tener un Perro obediente y educado» (que ya va por la 4ª edición y está actualizada). En ambos, aparte de pautas y ejemplos, tienes ejercicios muy prácticos.

Los tienes en:
Papel – Kindle
PDF – ePub – MOBI

Perro que se pone agresivo con otro perro

¿Cómo actuar cuando tu perro ladra o ataca a otro perro?

El primero de los muchos consejos que ya te he dado es que tengas preparado tu plan «B» para que no te pille por sorpresa y no tengas que improvisar.

Mantén la calma para no contagiarle el nerviosismo, siendo un buen referente para él. A un perro que se pone agresivo el ataque es lo primero que se le pasa por la cabeza, por eso tienes que ser un buen ejemplo. Puedes sentir miedo o rabia pero no debes transmitírselo para que no vea que estáis preocupados o enfadados por lo mismo.

Ten cuidado con la información que le das a través de lo que haces con la correa, por ejemplo recogiéndola de manera apresurada o enrollándola en tu mano. Manéjala con suavidad.

Tú eres el principal referente de tu perro» y quien le ayuda a interpretar lo que pasa, de modo que por más nervioso que estés o por más miedo que tengas si te muestras con actitud tranquila y no le “informas” de que algo malo está pasando, es porque no está pasando nada malo ¿no?

Los tirones de correa y las regañinas actuan como activadores

El tirón de la correa hacia atrás y el típico «TSSS» que no sean tu plan «A» ni la riña tu primera reacción. Lo único que conseguirás con esto es echarle más leña al fuego, cabrear más a tu perro, crearle más «pulsión» y cargarle de frustración al ver q