¿Cómo jugar con mi perro para no acabar lleno de bocados y arañazos?

  • perro que juega mordiendo mucho


Un perro que no sabe jugar sin morder y sin hacer daño necesita que el juego tenga unas reglas, con el fin de que no acabe desordenado, lleno de arañazos y bocados. Un exceso de motivación por parte de tu perro suele acabar con una riña por tu parte al ver que se descontrola, que deja de obedecerte, que te muerde mucho o que te rasca con las uñas.



¿Cómo jugar con mi perro para que no haga daño, no muerda, no arañe, no se tire encima…?

Normalmente, cuando hablamos sobre cómo jugar con los perros sin tener que acabar en el botiquín de primeros auxilios, tratamos sobre todo de cachorros y jóvenes que no tienen límites. Cuanto más juegan más emoción hay, cuanta más emoción hay más quieren seguir jugando y claro, ¿dónde está el límite? Por eso, vamos a ver este tema con el fin de que la próxima vez, jugar con tu perro no acabe como casi siempre, tú enfadado y él con ganas de más 🙁

Cuando un perro juega es fácil que se pase de revoluciones

El juego crea un vínculo especial. Ese rato en el que estáis el uno con el otro está lleno de entusiasmo y de diversión. Estáis conectados y lo que pasa alrededor no importa, el mundo deja de existir y solo estáis tú y él.

Pero cuidado, cuando el juego sube mucho las revoluciones y es excitante, es fácil que los perros se descontrolen pronto porque van pasados de vueltas.

Ya que él no puede y no conoce donde está el límite, tienes que ser tú quién vaya graduando la intensidad, el nivel de excitación y del estrés. Sí, del estrés, porque aunque no lo creas el juego genera mucho estrés. He hablado en varios artículos sobre la excitación inducida, pues bien, cuando veas que comienza a descontrolarse y emocionarse, que te muerde, te araña y acaba haciéndote daño, tienes que cortar el juego. Ahora mismo vemos cómo hacerlo y ponerle “FIN”.

* Si le sigues el rollo estás perdido porque cuanto más emocionado está, más emoción le entra, cuanto más le empujas o le apartas, más intensidad le pones, cuanto más forcejeas con él para que te deje, más le “divierte” y vuelve al ataque.
* Puedes caer en la trampa de que tu enfado forme parte del juego y se lo pase bomba.

Puedes volver aquí luego porque te recomiendo que le pegues un vistazo a este artículo que también te puede interesar: Mi perro destroza la casa cuando se queda solo.

perro que juega con la pelota muy nervioso

¿Qué hacer cuando un perro no quiere dejar de jugar?

Cuando tu perro, a pesar de que ya le has dicho que el juego se ha acabado porque te ha hecho daño, porque no tienes más tiempo o porque te has cansado, te sigue exigiendo más, sus expectativas hay que ponerlas bajo control. Lo mejor es poner una “señal de fin de juego” y a continuación darle algo de comer para que se entretenga, que baje los niveles de estrés y que canalice el exceso de energía que todavía está por quemar.

La señal de “FIN de Juego”

1 – Di la palabra “YA” una sola vez, haciendo una señal con la mano que refuerce ese “YA”.
2 – A continuación le esparces por el suelo “muchos” trocitos de comida “muy pequeños” (de salchicha, de jamón, de galletitas) pero que no sean trozos enteros, muy troceados.
3 – Automáticamente le dices “busca busca”.
4 – Esto lo repites 2 o 3 veces mientras él siga reclamando más juego a lo bruto.

El “busca busca” es sin duda un remedio infalible

Este remedio es perfecto porque mientras está busca que te busca, a ver si hay otro trozo y a ver si encuentro otro trozo, está liberando presión y desconectando del modo juego. Entre asalto y asalto, es necesario un descanso. Esto también lo puedes hacer varias veces a lo largo del rato de juego para, como he dicho antes, ir graduando la intensidad y que no se emocione demasiado.

Probablemente también te puede interesar volver a ver este artículo si lo que tienes es un cachorro guerrillero: Mi Cachorro me muerde muy fuerte las manos, los pies, los tobillos…

Cachorro que muerde muy fuerte los camales

Tú pones las reglas del juego

Tú eres quien comienza, pone fin, y establece las reglas para que comprenda que no puede pasarse todo el día en “modo juego” persiguiéndote, mordiéndote los pies, arañándote, robándote las zapatillas y demás travesuras con tal de que le sigas la pelea. Una vez dada la señal de “FIN” y hecho el busca busca 2 o 3 veces, ya no puedes volver a hacerle caso durante un rato por más que lo reclame, de lo contrario no desconectas y la expectativa de que tal vez si utiliza sus estrategias el juego sigue, le crea más ansiedad.

Te recomiendo que vuelvas luego aquí y veas el artículo El estrés en los perros. Principal origen de los problemas de conducta, porque te ayudará mucho a comprender este tema.

El juego mejor ponerlo bajo control

El juego bajo control consiste en que ambos os divertís, él se agota físicamente pero se desarrolla mentalmente y el final no es traumático para ninguno. Como he dicho las reglas las pones tú, de manera que en el momento en el que tu perro comienza a hacer el bruto y a hacerte daño, cortas como he explicado y se acabó.

Recuerda que para evitar tener que dejarle frustrado cada vez, la intensidad del juego debes controlarla para no tener que cortarlo de cuajo. Entre asalto y asalto un descanso con un “busca busca”. Recuerda también que darle algo de comer y mordisquear puede ser un buen recurso con los perros que no tienen límite y no pararían de jugar nunca.

Autor: Juanjo Andrés Ruiz



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¿Cómo jugar con mi perro para no acabar lleno de bocados y arañazos?
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2017-12-13T13:01:06+00:00