Seguramente pienses que tu perro te entiende a la perfección, claro, porque unas veces te mira atentamente inclinando la cabeza de manera graciosa de un lado a otro como dándote la razon, otras veces agacha las orejas y te pone ojitos con carita de pena buscando tu perdón porque se está llevando una regañina, otras te mueve la cola poniendo su sonrisa en la cara… Y habrás afirmado «qué listo es mi perro». Vale, de eso no me cabe la menor duda porque tiene una capacidad de aprendizaje tremenda, pero… ¿seguro que te entiende siempre?

¿Seguro que tu perro te entiende y sabe lo que le estás diciendo?

Sin duda para que tú y yo nos entendamos, es necesario establecer un canal de comunicación y sintonizarlo bien para que no haya interferencias. La conversación tiene que ser fluida y en un mismo idioma a ser posible, porque si tú me hablas en Ruso y yo de Ruso no se ni papa, vamos mal, no hay manera de que nos entendamos.


Con tu perro sucede lo mismo, muchas veces las cosas que le dices le suenan a Ruso. Más allá de comprender el significado de tus palabras, que por supuesto, tarde o temprano acabará haciendo a base de repetirlas como veremos en un momento, lo que hace es «analizar» el tono de voz con el que las dices y los “ademanes” que utilizas.

Es decir, de manera inevitable tus emociones se las transmites a través de tu voz, también a través de tus expresiones, tus gestos, tus movimientos… Si es una regañina, lógicamente tú no estás contento, por tanto, no es ese tono amable ni esas expresiones cariñosas que utilizas cuando le dices lo mucho que le quieres o lo bien que se ha portado.

Tu voz te conecta con las emociones de tu perro

Sin lugar a dudas tu voz es lo que más directamente te conecta con las emociones de tu perro, por eso, ante un tono cariñoso tu perro moverá la cola pero ante un tono arisco la esconderá, esto es muy básico, pero es bueno decirlo para comenzar a comprender que él también tiene una capacidad de comunicarse tremenda.

Creo que si das un repaso rápido a este artículo, en el que trato el tema del tono de tu voz como complemento de este, te resultará más fácil modularlo para que a tu peludo le lleguen tus explicaciones de manera adecuada y con mucha claridad:
Tu tono de voz y la conducta de tu perro, vinculados de manera directa.

perro con mucha capacidad de observacion

La comunicación corporal

Este es el idioma más internacional de todos y seguro que no necesita de un diccionario en ningún país del mundo. Es la comunicación corporal, o lo que es lo mismo, los ademanes, los gestos y movimientos que utilizas mientras hablas, y lo haces sin ser consciente prácticamente todo tu cuerpo para dar apoyo y énfasis a lo que estás diciendo.

Por ejemplo, el presentador de un informativo, inmóvil, sentado tras una mesa, solo con los movimientos de su cabeza y los gestos que hace con la cara, ayuda a interpretar el mensaje aunque el volumen de la televisión esté muy bajo. ¿Verdad que parece que empaticemos más con la noticia?

Claro, si sonríe la noticia es buena, y aunque sea en «Ruso» y no tienes ni idea de lo que está diciendo, sabes que es algo bueno.


Pero, ¿los perros aprenden idiomas?

Sí, el español, el inglés, el chino e incluso el ruso. Puedes decirle lo que quieras en cualquier idioma. No es necesario llevarlo a una escuela de idiomas porque el suyo es internacional. ¿Sabes cuál es su idioma? «El perro», tu perro habla «el perro». Es un idioma rico en gestos, expresiones y movimientos, y a través de él se han comunicado generaciones enteras sin necesidad de un aprendizaje previo.

Mira, en este artículo del Blog que te recomiendo, te hablo de la forma que tiene de comunicarse, tanto con los otros perros como contigo. Es muy recomendable que le pegues un vistazo porque te ayudará mucho con ese canal de comunicación no verbal tan cargado de interferencias:
El lenguaje de los perros. Las señales de calma.

La capacidad de observación de los perros

Cierto es que pueden aprender, comprender y memorizar muchas palabras, tal vez 200 sea un número muy razonable para hacerte ver su potencial, pero sin lugar a dudas, cuando tu perro las va aprendiendo, está utilizando “su capacidad de observación” para ver qué movimientos estás haciendo con tus manos, tu cabeza o cualquier otra parte de tu cuerpo mientras le hablas. Incluso podría añadir a esta lista el lugar al que miras o tu postura corporal.

Todo esto le da más información de la que crees, y sin ello sería prácticamente imposible enseñarle nada. Por decirlo de otro modo, esas palabras que tú pronuncias al pedirle que haga cualquier cosa, quedan asociadas por ejemplo al movimiento de tu dedo y el lugar al que miras indicando el camino a seguir. En un momento explico esto.

Mira, para ayudarte a establecer un canal de comunicación sintonizado en la misma onda, y otros muchos temas directamente relacionados con que tu perro no te obedece porque tiene la excusa de que no te entiende (o no le apetece), los trato con todo detalle en mi nuevo Libro:
«Cómo tener un Perro obediente y educado«. Vuelve luego a verlo porque tienes cantidad de pautas y ejercicios muy prácticos, gracias.

perro que no entiende lo que le digo

El movimiento de tu dedo indicando el camino

Muchas veces en clase hago que un perro se siente pronunciando la primera palabra que se me ocurre, por ejemplo “cafetera”… ¿Cafetera? sí. Lo que hago para conseguirlo es señalar con el dedo hacia la parte trasera de la cabeza del perro, entre sus orejas, mientras pronuncio la palabra «cafetera», él se sienta y nosotros nos echamos unas risas (si has leido mi nuevo libro, este ejercicio te sonará). Otras veces hago que se siente en absoluto silencio señalando con el dedo del mismo modo. No es magia, es su capacidad de observación, hazlo y te sorprenderás.

Claro, con el tiempo la palabra utilizada queda asociada, aprendida y memorizada, de manera que con las manos atrás, solo con pronunciarla y sin ningún gesto, el perro se sienta, se tumba o hace el pino si te lo propones porque ya comprende su significado, pero esto necesita bastantes repeticiones, a veces muuuchas.


¿Qué hacer para que mi perro me entienda fácilmente?

Tu perro, aparte de ser un gran observador, es un buen entendedor. Una orden, una instrucción o una amonestación debe ser clara, directa y como he dicho sin interferencias. Las interferencias son muchas: El típico TSSS, el más típico NO, la cantidad de expresiones, gestos y movimientos que haces que se contradicen.

Un simple FUERA, BAJA, SUELTA, QUIETO, AQUÍ, A TU SITIO… (sin gritar aunque esté escrito en mayúsculas) debe ser suficiente, pero recuerda que esas palabras siempre deben ir acompañadas con un «gesto» indicando el camino a seguir (señalando con el dedo y mirando hacia el lugar) y un tono de voz apropiado.

En cuanto a las interferencias, por ejemplo, si se ha subido al sofá y tú no quieres que lo haga, debería bastar con un «BAJA», con tu dedo señalando y tú mirando «hacia el suelo», con actitud firme y un tono de voz imperativo pero amable a la vez, no en plan regañina. Todo lo demás que hagas serán interferencias, es decir, por ejemplo, no señales ni mires al sofá si lo que quieres es que baje al suelo 🙂

Tal vez a estas alturas tu perro te haya cogido el puntito y sabe cómo torearte, pero si esto lo repites tantas veces como sea necesario para que el mensaje le quede claro, lo conseguirás.

El canal de comunicación mejor si no tiene interferencias

Recuerda que el canal de comunicación que estás estableciendo con tu perro no debe tener interferencias (sermones, gestos incoherentes, gritos, riñas, tono de voz incorrecto y un largo etcétera), de lo contrario el mensaje no le llega adecuadamente, perderá la motivación, entorpecerá su aprendizaje y pondrá obstáculos a su capacidad de entenderte “a la primera”.

También recuerda que cuando te dispongas a «explicar» algo a tu perro porque se ha portado mal, no es necesario que le eches un sermón diciéndole lo malo que es. Puedes hacerlo si eso hace que te sientas mejor, pero recuerda que, al buen entendedor con pocas palabras basta.

Muchas Gracias por tu esfuerzo y por el tiempo que dedicas a intentar que tu fiera te entienda a la primera. Por cierto, ¿has visto ya mi nuevo libro? Vuelve a verlo o míralo en el Menú Principal.

Autor: Juanjo Andrés Ruiz